Otra copa
-yo no he dicho eso.
- No, pero lo has pensado. Recuerda que soy tu mente, a mí no puedes engañarme.
-Bueno, lo único que digo es que es demasiada coincidencia, nada más.
- …y que el mundo es mágico y tu eres una especie de Truman, y este es tu show y las cámaras están en los ojos de la gente.
- Eso no lo he dicho.
- Tengo que repetirte quien soy?
Apagé mi cigarro y miré el reloj de mi teléfono. No puede ser, si hace un momento eran las 5 de la mañana, como pueden ser las 4. Miré el reloj de mi coche, volví a mirar el reloj del teléfono. Me metí en internet y puse “cambio de hora otubre 2009″. Se nos había regalado una hora más aquella noche, y no lo sabíamos y era genial, porque nos la mereciamos. Más que nadie en el mundo, y todo el mundo la recibió, y fue gracias a nosotros, no nos esteis agradecidos, lo hemos hecho con mucho gusto.
Me senté en el portal de mi casa, me encendí otro cigarro y miré en rededor. ¿que estaba haciendo allí?, como había llegado hasta allí? las caladas se confundían con las sonrisas que me provocaban los recuerdos y el humo salía con forma de nubes. Me encanta encontrar formas en las nubes. Necesitaba otra copa, eso lo tenía claro. A lo mejor me la ponía en casa, al subir. A lo mejor me la ponía al día siguiente, el caso es que necesitaba otra copa.