Si tuviera un bar…
Lo llamaría el club de los 27. o club 27.
Estamos en los años 30 del siglo pasado, y tengo una barba que es casi ilegal por este estado: Missisipi. Me dirijo hacia la barbería y, como en otras ocasiones, hay un tipo negro tocando la guitarra a cambio de una limosna. Su nombre? Robert Johnson.
Ese mismo tipo, de la noche a la mañana, se convierte en un músico de culto, haciendo temas (repito, estamos en la decada de los 30) como este:
¿Y como ha conseguido pasar de ser un tipo que toca en la calle, con buen oido, a ser un visionario del rock, blues.. y una referencia para gente como los Rolling stones, Led zeppelin, black crowes…?
Un lástima que no podamos hablar con él y reguntarle, puesto que murió en 1936. A la edad de 27 años.
Volamos a 1998, pasando por el año 1970, todos lloran la muerte de un guitarrista apellidado hendrix muerto a los 27, y la de una vocalista apellidada Joplin… muerta a los 27. También pasamos por el año 1971 en Paris, donde yace el cuerpo muerto de un artista, se llamaba James Douglas Morrison, Descanse en paz, señor Rey Lagarto a sus 27 años. Veo de reojo, en el 94 a un moribundo de 27 años, Kurt Cobain, tendido en el suelo, al lado de una escopeta humeante… la sombra de alguien sale por la puerta..
Aparco el Delorean, ya en 1998 y acabo de leer el articulo sobre “el club de los 27″.
Se dice, se comenta, se rumorea, que muchos artistas han hecho un pacto con el Diablo, para alcanzar la fama y la fortuna de forma rápida. El trato era sencillo:
Te vas a un cruce de caminos a medianoche, esperas a que venga el diablo y él te ofrecerá un pacto. Todo lo que deseas a cambio de tu alma. A los 27 años se cobrará su parte del trato.
Esto, en el 98 me pareció fascinante, estuve mucho tiempo intentando conseguir información sobre este pacto faustiano… No hubo suerte, En aquel entonces internet no existía, y si querías saber sobre algo, tenías que probarlo tu mismo.
Así fue como una noche, a las 11:45, cogí mi guitarra y me fuí a un cruce de caminos..
Lo primero que hice fue hacerme un canuto, por si a Fausto le apetecía fumarselo conmigo.
Lo segundo que hice fue sacar la guitarra, y empezar a tocar el Rains Song, de led zeppelin..
y lo tercero…